Datos destacados

Edad del Feto: 8 semanas

Tamaño del bebé: entre 31 y 42 mm.

Tamaño de la madre: aunque la ropa le pueda venir más justa, los cambios todavía no son muy evidentes. Todavía deberá esperar algunas semanas más para empezar a vestirse con ropa prenatal. Por otro lado, es posible que haya muchas cosas que le afecte emocionalmente. Aunque depende de cada mujer, la intensidad emocional de tener un bebé en su vientre puede germinar en rachas de melancolía, a veces llorará por nimiedades y otras soñara despierta. Se trata de fluctuaciones emocionales normales y con posibilidad de persistir durante todo el embarazo

Situación de desarrollo: llegando a las 10 semanas de embarazo, la longitud entre el vértex y la rabadilla del bebé se encontrará entre los 31 y los 42 mm. El bebé pesa unos 5 gramos y tiene un tamaño de una ciruela pequeña. A partir de este momento, en el que su bebé empieza a tener un tamaño considerable y un peso que va en aumento, podemos hablar del aumento de peso de la madre, la cual podrá ir haciendo comparaciones entre las semanas que le quedan.

Durante la 10 semana de embarazo, los sistemas orgánicos y el cuerpo del bebé están muy formados, por lo que empieza a parecer mucho más humano.

Se inicia el periodo fetal

El final de las 10 semanas de embarazo marca el final del período embrionario y el inicio del periodo fetal. Este periodo se caracteriza por el crecimiento rápido del feto una vez establecidas las tres capas germinales. Durante el período embrionario, el bebé era más vulnerable a los efectos de todos los factores que pueden interferir en su desarrollo, pero una vez pasada la 10º semana de embarazo, es más difícil que el bebé tenga malformaciones. Así que puede estar contenta de haber completado una etapa crucial para el correcto desarrollo del bebé.

Aunque en el periodo fetal se suelen dar muy pocas malformaciones, no debe olvidar que sustancias perjudiciales como fármacos inadecuados o la ingesta de drogas siguen siendo altamente nocivos.

Cambios en la futura mamá

10-semanas-de-embarazo

Aunque hay mujeres que asegurar comenzar a sentir el bebé desde las tres primeras semanas del embarazo, lo cierto es que la mayoría de las mujeres comienzan a notar el crecimiento de su bebé en las 10 semanas de embarazo en adelante, debido al rápido crecimiento del feto. Esto provoca fuertes emociones que unidas a la efervescencia hormonal que provoca un embarazo pueda suscitar continuos cambios emocionales que pueden llevar de un estado de ensoñación mágica, a unas ganas intensas de llorar.

Estos cambios de sensaciones son completamente normales y se sucederán a lo largo de todo el embarazo. Pero, ¿cómo poder hacer frente, en la medida de lo posible, a estos cambios de humor? En primer lugar, procure relajarse todo lo posible y atender a todas las recomendaciones de su médico. Lo mejor para no sufrir preocupaciones que nos alteren nuestro estado de ánimo, es conocer perfectamente todo los cambios que van sucediéndose a lo largo en que avanzan las semanas. No dude en preguntar a su doctor o doctora cualquier tipo de duda que se le pase por la cabeza. Apóyese siempre en su pareja y familia, ya que estos le ayudarán a ver las cosas con mayor claridad y a sentirse mucho mejor. No olvide que se encuentra en una de las etapas más increíbles de la vida de una mujer.

Un consejo sobre la alimentación              

A muchas mujeres embarazadas les preocupa tener que comer fuera de casa. Algunas quieren saber si pueden tomar determinado tipo de platos, como, por ejemplo, de comida mexicana, vietnamita, libanesa o griega. Temen que las especias picantes puedan ser perjudiciales para el bebé. No hay ningún problema en que coma fuera de casa, pero es posible que no tolere algunas comidas.

verdurasLa mejor opción cuando coma en un restaurante es pedir aquellos alimentos que tolera bien en casa. El pescado, la verdura fresca y las ensaladas suelen ser buenas elecciones. Los platos picantes o poco habituales pueden provocarle molestias estomacales o intestinales. Es posible que, después de comer en un restaurante, note que ha ganado peso porque ha retenido más líquidos. Durante el embarazo, evite aquellos restaurantes que sirvan comidas muy saladas, de alto contenido en sodio, o cargadas de calorías vacías y grasas, como las salsas, los fritos, la comida basura o los postres muy dulces. Cuando se come fuera de casa, resulta más difícil controlar el consumo de calorías.

Otro de los desafíos de comer fuera de casa es compatibilizar el trabajo con una dieta saludable. Tal vez tenga que asistir a comidas o cenas de negocios o viajar por motivos laborales.

Sea selectiva. Si puede elegir, escoja alimentos saludables y bajos en grasas. También puede pedir que le preparen determinado alimento de una forma diferente a la que figura en el menú, por ejemplo, al vapor en lugar de frito. Si tiene que hacer un viaje de trabajo, llévese algo de comida para el viaje. Elija alimentos saludables y no perecederos, como fruta y verdura, que no necesitan nevera.