La Comunicación Educativa en práctica

Este día se desarrolló en el patio de la casa de niños, y además nos proveímos de silbatos. Llegamos e inusitadamente los niños salieron corriendo para vernos. El ánimo era bueno. Su afecto se extiende, parece, como el viento cuando abres las ventanas de tu casa, quizás es mejor si es de tu alma.

¿Cómo se puso en práctica la Comunicación Educativa?

Se reunió a todos los niños formando una media luna y se empezó la sesión. Ese día se trató el tema del trabajo en equipo. En el recojo de haberes previos se formularon las preguntas ¿qué es un equipo? ¿Cómo se trabaja en equipo? ¿Es necesario integrarnos para trabajar bien? La lluvia de ideas trató el tema de la unión de todos.

Luego les presentamos la nueva información. Definiendo el trabajo en equipo como “el conjunto de amigos unidos que coordinan tareas para tener buenos resultados”. Se enfatizó en el rol de la comunicación, del diálogo “para poder entendernos en nuestras diferencias, ya que todos somos diferentes y eso es lo importante porque así todos aportamos nuevas ideas”. Seguidamente se dio inicio a los juegos.

Primera dinámica: El Cuerpo Humano

La primera dinámica fue “El Cuerpo Humano” que buscaba la cooperación y la creatividad de todos los niños para lograr un objetivo. Se dividió a los niños en tres grupos al azar, el primer grupo se encargaría de hacer la cabeza y el cuello; el segundo grupo, el torso y los brazos; y el tercer grupo, las piernas y los pies. Cada grupo tenía dos capacitadores que habían traído los implementos necesarios para la elaboración de cada parte del cuerpo humano. Lo importante, se enfatizó, era ser creativos y para ello era necesario el aporte de todo el equipo. Las preguntas y las sugerencias surgían dentro de cada equipo ¿es hombre o mujer? ¿Chompa roja? ¿Por qué no verde? “ponle piso” “¡más grande!”. Después de 25 minutos cada grupo tenía ya hecha su parte asignada. Los niños se emocionaron bastante al ver sus trabajos terminados.

Al comienzo cada grupo, debido a la innata competitividad humana defendía su creación como el mejor. Los pleitos no se hacían esperar; sin embargo juntamos a todos los niños y les dijimos que formasen el cuerpo humano ordenando las partes. Finalmente, todos observaron su estupenda creación.

¿Qué demostró esta dinámica?

Concluimos que sólo por el trabajo de todos pudimos lograrlo y que la cabeza sola por ejemplo no era tan estupenda como integrada a su totalidad.

Segunda dinámica: La Torre Alta

Después empezamos nuestra segunda dinámica: “La Torre Alta” que consistía en promover la unión de los integrantes para también conseguir objetivos en común: formar con papel periódico de la forma más ingeniosa la torre de periódico más alta. Se formaron dos grupos y se delimitó un tiempo de 15 minutos máximo. Dos postes fueron elegidos para empapelarlos lo más arriba posible. Los niños comenzaron a dar vueltas al poste con la cinta “masking tape” pegando los periódicos rápidamente. Algunos sabían escalar los postes y se trepaban para con sus piernas subir los periódicos lo más alto posible. Mientras más alto forraba el periódico el poste, más difícil se hacía treparse a éste, entonces los niños comenzaron a hacer “patita de gallo” o “subirse al hombro del compañero” para poder escalar más alto. Terminado el tiempo, un poste estaba forrado más alto que el otro, provocándose la algarabía del grupo ganador y la decepción del otro grupo.

Lo malo de la competitividad en niños conflictivos es que la derrota conduce a enfrentamientos (polarmente la victoria produce euforia exacerbada), por ello al término de la dinámica los reunimos y se conversó de que la decepción o los enfrentamientos nos resuelven los problemas, lo mejor es entender porqué se falló y que se tiene que mejorar para la próxima vez ganar.

¿Qué demostró?

Una de las conclusiones del día fue que las actividades manuales que conjuguen implementos (como papel, palitos de chupete, botones, tela, piedritas, etc.) apelando a la imaginación o creatividad son efectivas para un íntegro desempeño de los niños. Además de que los niños, sienten con mayor intensidad la competencia.

Tercera dinámica: El barco

La segunda dinámica era “El barco”, que buscaba comunicarnos libremente, promover el diálogo y la argumentación de las ideas de los niños. Pero antes de comenzar nos dimos cuenta que los niños se distraían más fácilmente al estar sentados en el piso, pues aquella “informalidad” provocaba mayor desorden, a pesar de que nosotras pensábamos al comienzo que con aquella posición se sentirían más cómodos. Por ello, decidimos que todos los niños se sentaran en una silla sin dejar de formar la media luna. Los primeros altercados fueron que algunos niños se querían sentar juntos causando alboroto, otros se peleaban por una misma silla y dos niños simplemente se mostraron bien reacios a participar.

Después de solucionar las dificultades, diciéndoles que peleando no lograrían nada sino conversando y comunicándose, y a los traviesos sacándolos a bailar en medio del grupo alguna canción, se mostró el dibujo de un barco grande que contenía seis personajes: una policía, un sacerdote, una cocinera, un vaquero, un doctor y un político. Cada personaje contenía una significación implícita:

  • El policía (orden, autoridad o hasta protección), personaje que conocen debido a sus historias ya que los niños están en situación de abandono por diversos motivos (maltrato, rebeldía, etc.) o han sido de la calle a pesar de su corta edad.
  • El sacerdote (protección, confianza hasta amigo) debido a que la casa que los acogía era católica y dirigida por un padre.
  • La cocinera (comida, satisfacción, amor, alegría), porque muchos de ellos por su situación de abandono han pasado hambre muchas veces
  • Un vaquero, personaje utilizado para medir la fantasía de los niños, ya que no es parte de su realidad pero si puede serlo de su imaginación
  • Un doctor (salud, protección, alegría) pues este personaje significa bienestar
  • Y finalmente un político, solo para conocer sus nociones básicas de la realidad nacional.

Se les pidió a los niños dijeran a quién salvarían o a quiénes en el caso de que haya un naufragio. Las respuestas indicaban solo cuatro personajes: el policía, la cocinera, el vaquero y el doctor. Los argumentos de sus respuestas fueron: “el policía cuida”, “el policía no deja que roben”; “la cocinera nos da de comer”, “tengo comida con la cocinera”, “con la cocinera no tengo hambre”; “el vaquero porque tiene arma”, “el vaquero porque es bonito”, “el vaquero porque es fuerte”; y “el doctor porque sana”, “el doctor te cura de todo”.

Después de escucharlos, se les preguntó por qué no eligieron al político. Las primeras respuestas fueron “¿qué es un político?”, “¿qué es eso?”. Carlos, uno de los niños de mayor edad (13 años) dijo “¿qué no saben lo que es un político? un político pues, Alan García”, y seguidamente surgieron nuevas respuestas “no, es mentiroso” “no, porque roba”.

Niños con mucho entendimiento de otros aspectos de la otra cara de la vida como la pobreza, la indiferencia, la carencia de afecto, de familia (supuestamente el núcleo de la sociedad), la falta de alimento (millones de niños desnutridos), la delincuencia, el robo, la ausencia económica, educativa y más; no entienden primigeniamente esos otros pensamientos básicos para forjar una próxima juventud que promueva desarrollo.

¿Qué demostró?

Esto nos demostró lo separado que está el estado de la sociedad, una sociedad que también incluye a estos niños pequeños porque las preconcepciones básicas que tienen ahora acerca de la política o los presidentes o el estado serán los pensamientos dominantes de su próxima juventud. Se piensa a largo plazo, no solo a corto plazo, eso parece no se entiende aún. Esta dinámica fue muy interesante, ya que se promovió el diálogo y los niños se entusiasmaron bastante por participar y por hacer conocer sus opiniones. Esto indicó que como a todo adulto a los niños también les gusta que se les escuche, y se les valore por sus opiniones.

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