Datos destacados

Edad del Feto: 34 semanas

Tamaño del bebé: El bebé habrá alcanzado los 2,7 kg aproximadamente, su longitud de vértex a rabadilla será de unos 34 cm y su estatura total alcanzará los 46 cm.

Tamaño de la madre: la parte superior de su útero se sitúa a unos 36 cm de la sínfisis púbica, unos 15 cm por encima del ombligo. Con mucha probabilidad comience a sentir que está llegando a su peso máximo, pero tranquila al sentir el útero cerca a las costillas. No se preocupe, es una sensación muy normal en todas las embarazadas. Mantenga la paciencia y piense que ya no le queda mucho para conocer a su bebé.

Cambios en la madre

A falta de tan solo 4 o 5 semanas para que llegue el parto, muchas madres sienten la necesidad de pedir al médico que les ayude a provocar el alumbramiento ante la sensación de no tener más “espacio” en su interior. Esta práctica no solo es peligrosa para la madre, puesto que provocar contracciones puede generar hemorragias muy problemáticas, sino que además, suponen un alto riesgo para el bebé puesto que su etapa de formación todavía no ha finalizado.

En este momento tiene en su interior la máxima cantidad de líquido amniótico. En las semanas que se avecinan, el bebé seguirá creciendo. No obstante, su cuerpo reabsorberá parte del líquido amniótico, que no hace sino ocupar parte del espacio que podría ocupar el bebé. Durante esta etapa muchas mujeres sienten que su bebé se mueve menos de lo normal. Si esto le provoca cierta ansiedad no dude en consultarlo con su médico.

Desarrollo del bebé

36-semanas-de-embarazoUno de los principales problemas de los bebés prematuros es la falta de desarrollo de su sistema pulmonar, de ahí que muchos niños necesiten durante sus primeros días de vida la ayuda de una máquina de ventilación que les ayude a respirar con normalidad. Este síndrome de insuficiencia respiratoria es también conocido como la enfermedad de la membrana hialino. Por este motivo es muy importante que los embarazos se acerquen lo más posible a las 40 semanas de gestación, ya que de esta forma aseguramos que todos los órganos del neonato se encuentren bien formados. Sin embargo, afortunadamente la medicina ha avanzado mucho y a día de hoy tener bebés prematuros no suponen tanto peligro para su supervivencia como hace algunos años.

Ya por los años setenta se inventaron varios métodos para conocer el nivel de madurez de los pulmones de los neonatos, la razón L/E (lecitina/esfingomelina) y la prueba del fosfatidiglicerol. Ambos métodos requieren realizar una amniocentesis. En la prueba de la Razón L/E permite saber si el bebé podrá respirar solo después del parto o por el contrario necesitará respiración asistida. Esta prueba no permite determinar con exactitud el nivel de maduración de los pulmones antes de la semana 34 de gestación. En el caso de la prueba del fosfatidiglicerol lo que se hace es analizar esta sustancia dentro del líquido amniótico. Si no aparece en los análisis con mucha seguridad el niño padecerá insuficiencia respiratoria durante sus primeros días de vida ya que sus pulmones todavía no se han desarrollado del todo.

Y es que en los pulmones hay células que producen ciertas sustancias químicas fundamentales para la respiración del niño. Una parte importante de la capacidad de respiración de un bebé viene determinada por la surfactante. Un recién nacido que haya nacido de forma prematura tiene altas probabilidades de no contar con dicha sustancia química, lo que obligará a los médicos a que utilicen máquinas de respiración asistida que se encarguen de administrarla.

 

Comer pescado durante el embarazo

Comer pescado puede ser una opción saludable durante el embarazo. Los ácidos y grasas omega-3, que se encuentran en el pescado, ayudan a controlar la tensión arterial y la preeclampsia. También favorecen el desarrollo cerebral del feto. De todos modos, no se exceda. No necesita más de 2,4 mg de ácidos grasas omega-3 diarios. Entre el pescado rico en estos aceites se incluye el salmón, la caballa, el arenque y el atún. Las investigaciones han demostrado que las mujeres que toman una variedad de pescados durante el embarazo, éste es más largo y dan a luz a bebés con mayor peso.

Cuanto más tiempo está un bebé dentro del útero, más probabilidades tiene de nacer sano.

Muchos peces está n contaminados con metilmercurio. Si una persona consume mucho pescado contaminado, correrá el riesgo de sufrir un envenenamiento por metilmercurio. Esta sustancia puede traspasar la placenta y llegar al feto. Durante el embarazo, reduzca el consumo de tiburón, pez espada y atún a un mínimo de 450 g al mes. El atún enlatado es más seguro, pero no tome más de dos latas de 170 g a la semana. Hay muchas especies de peces entre las que puede elegir para ingerir una cantidad adecuada de nutrientes esenciales, vitaminas y minerales. La mayoría de los peces contienen poca grasa y son ricos en vitamina B, cobre, hierro, selenio y zinc.Róbalo