Semana 31 de Embarazo

Datos destacados

Edad del Feto: 29 semanas

Tamaño del bebé: pesa aproximadamente 1,6 kg, su longitud de vértex a rabadilla es de unos 28 cm y su estatura total, es ahora de 40 cm.

Tamaño de la madre: la parte superior de su útero se encuentra unos 11 cm por encima del ombligo, a unos 31 cm de la sínfisis púbica. Ahora llena una parte considerable del abdomen. Debería haber ganado en total entre 9,45 y 12,15 kg. Es posible que, conforme vaya avanzando el embarazo, usted vaya teniendo cada vez más molestias en el área de la pelvis y el abdomen. A estas alturas, debería estar ganando unos 450 g por semana.

Los baños durante el embarazo

A algunas mujeres les preocupa que el hecho de bañarse durante la última parte del embarazo pueda perjudicar al bebé de algún modo. La mayoría de los médicos creen que no hay ningún problema en bañarse durante el embarazo. Le indicarán que tenga cuidado al entrar y salir de la bañera y con que el agua no esté demasiado caliente, pero la mayoría de médicos no considera necesario evitar los baños durante el embarazo.

De todos modos, aunque solo hayan pasado 31 semanas de embarazo, si cree que ya ha roto aguas, evite los baños. Algunas mujeres preguntan cómo reconocerán que han roto aguas, si rompen aguas mientras se están dando un baño. Cuando se produce una rotura de membranas, generalmente se pierde un chorro de agua seguido de un lento goteo. Si rompe aguas cuando está en la bañera, es posible que no note el chorro inicial, pero probablemente notará el goteo subsiguiente, que suele durar un rato.

Caso poco frecuente: Cáncer durante el embarazo

El embarazo es una época de felicidad y alegría para la mayoría de las mujeres, llena de anticipación y emociones a flor de piel. De todos modos, en algunas ocasiones pueden surgir problemas graves, bien se encuentre en la 1ª etapa o habiendo alcanzado las 31 semanas de embarazo.

El cáncer, por ejemplo, es una complicación grave que, aunque es poco frecuente, puede ocurrir durante el embarazo.

Tratando este tema, no pretendemos asustarla, sino informarla. No es un tema agradable, sobre todo teniendo en cuenta su estado, pero todas las mujeres deberían disponer de la información que aquí facilitamos. Su inclusión en este libro tiene dos objetivos:

  • Hacerle tomar conciencia de la gravedad de este problema.
  • Ayudarla a formularle preguntas a su médico, en el caso de que desee aclarar algunos aspectos relacionados con esta enfermedad.

El cáncer antes del embarazo

Si una persona que tiene cáncer se queda embarazada, deberá informar a su médico en cuanto se entere. Es posible que su médico tenga que tomar decisiones sobre su atención individualizada durante el embarazo.

El cáncer durante el embarazo

Enterarse de que se tiene cáncer es algo estresante en cualquier momento. Enterarse de que se tiene cáncer durante el embarazo es todavía más estresante. El médico debe plantearse cómo tratar el cáncer, pero, al mismo tiempo, debe velar por la salud del bebé. La forma de enfocar las cosas depende de en qué momento del embarazo se detecte el cáncer. Ante una situación como ésta, una mujer puede tener muchas dudas y preocupaciones, por ejemplo:

  • ¿Será preciso interrumpir el embarazo para poder tratar el cáncer?
  • ¿Los medicamentos utilizados para tratar el cáncer podrían perjudicar al bebé?
  • ¿La malignidad o el tratamiento de la malignidad afectará o se transmitirá al bebé?
  • ¿Debería posponerse el tratamiento hasta que finalice el embarazo?

Afortunadamente, muchos de los cánceres que afectan a las mujeres aparecen después de la etapa reproductora, lo que reduce las probabilidades de que una mujer contraiga el cáncer durante el embarazo.

El desarrollo de un cáncer durante el embarazo es bastante poco habitual y es algo que debe enfocarse de forma distinta en cada caso individual.

Entre los cánceres que pueden aparecer durante el embarazo se incluyen los tumores de mama, la leucemia, los linfomas, los melanomas, los cánceres ginecológicos (como el cáncer de cuello uterino, de útero o de ovarios) y los tumores óseos.

El cuerpo experimenta unos cambios tremendos durante el embarazo. Los investigadores han sugerido que estos cambios pueden repercutir sobre la posible detección de un cáncer durante este período.

  • Algunos creen que la frecuencia de los cánceres influidos por el incremento de los niveles hormonales puede aumentar durante el embarazo.
  • El incremento del volumen sanguíneo propio del embarazo, con los cambios asociados en el sistema linfático, puede contribuir a que el cáncer se transmita a otras partes del cuerpo.
  • Los cambios anatómicos y fisiológicos que conlleva el embarazo (crecimiento del abdomen y de las mamas) pueden dificultar la detección o el diagnóstico precoz de algunos cánceres.

Estas tres afirmaciones sobre el cáncer durante el embarazo parecen tener alguna validez, pero ésta varía mucho en función del tipo de cáncer y del órgano afectado.

Cáncer de mama

El cáncer de mama es raro en mujeres de menos de 35 años. Afortunadamente, se trata de una complicación del embarazo poco habitual.

Durante el embarazo, puede resultar más difícil detectar un cáncer de mama debido a los cambios que se producen en los senos, como el aumento de volumen, la mayor sensibilidad, molestia e, incluso, dolor, y la aparición de nódulos o bultos. De todas las mujeres que tienen cáncer de mama, aproximadamente el 2% estaban embarazadas cuando se les diagnosticó. La mayoría de las pruebas indican que el embarazo no incrementa la tasa de crecimiento o de difusión del cáncer.

El tratamiento del cáncer de mama durante el embarazo varía y debe adecuarse a cada caso individual. Es posible que requiera cirugía, quimioterapia, radiación o una combinación de los tres procedimientos.

Cáncer de cuello de útero

Se cree que el cáncer de cuello de útero se da en uno de cada 10.000 embarazos. No obstante, aproximadamente al 1 % de las mujeres que tienen cáncer de cuello de útero se les ha diagnosticado durante el embarazo. Se trata de un cáncer que tiene curación, sobre todo si se detecta en las primeras fases de la enfermedad.

Durante el embarazo también se han detectado en contadas ocasiones malignidades en la vulva, esto es, el tejido que rodea la abertura de la vagina.

Otros cánceres durante el embarazo

La enfermedad de Hodgkin (un tipo de cáncer) suele afectar a personas jóvenes. En la actualidad se puede mantener bajo control durante largos períodos de tiempo mediante radioterapia y quimioterapia. Esta enfermedad se da en 1 de cada 6.000 embarazos, pero este estado no parece repercutir sobre el curso de la enfermedad.

Las mujeres embarazadas que tienen leucemia tienen más probabilidades de dar a luz prematuramente. También es posible que sangren más después del parto. La leucemia se suele tratar con quimioterapia o radioterapia.

Durante el embarazo también se puede desarrollar un melanoma, es decir, un cáncer de piel que afecta a las células que fabrican melanina (el pigmento de la piel). Los melanomas malignos se extienden por todo el cuerpo, pudiendo llegar hasta la placenta y el bebé.

El embarazo puede provocar un empeoramiento de los síntomas o problemas.

Los tumores que afectan a los huesos son raros durante el embarazo. De todos modos, hay dos tipos de tumores benignos (no cancerosos) que pueden repercutir sobre el parto y el alumbramiento. Estos tumores, denominados endocondromas y exostosis benignas, pueden afectar a la pelvis, pudiendo crear interferencias en el parto. Una mujer que presente este tipo de tumores tiene más probabilidades de tener un parto por cesárea.

Semana 30 de Embarazo

Datos destacados

Edad del Feto: 27 semanas

Tamaño del bebé: llegando a la semana 30 de embarazo, su bebé pesa más o menos 1,35 kg, su longitud de vértex a rabadilla supera ligeramente los 27 cm, y su estatura total es de unos 38 cm.

Tamaño de la madre: en estas 30 Semanas de Embarazo, La parte superior de su útero se encuentra unos 10 cm más arriba que el ombligo, a unos 30 cm de la sínfisis púbica.

Situación de desarrollo del bebé llegadas las 30 semanas de embarazo: aunque se faciliten medidas promedio para que usted pueda hacerse una idea del tamaño que debe tener su bebé en cada momento, sólo son promedios; los bebés presentan una gran variabilidad en peso y tamaño. Se han identificado una serie de factores interesantes relacionados con el peso natal:

Ecografías y seguridad

Muchas mujeres se preguntan por la seguridad de las ecografías. La mayoría de investigadores médicos coinciden en que no suponen ningún riesgo significativo para el feto. Los investigadores han intentado identificar problemas potenciales sin encontrar ninguna prueba de que las ecografías provoquen alguno. La ecografía es una herramienta sumamente útil para diagnosticar problemas y responder a algunas preguntas importantes durante el embarazo. La información que proporcionan las ecografías puede servir para tranquilizar tanto al médico como a la futura madre.

Si el médico le aconseja que se haga una ecografía y usted tiene alguna duda o preocupación al respecto, coménteselas. Aunque haya alcanzado las 30 semanas de embarazo, su médico tendrá un motivo justificado para solicitar esa prueba, que podría estar relacionado con el bienestar del bebé.

Las vitaminas durante el embarazo

Entre las vitaminas más importantes que necesitará durante el embarazo se incluyen la A, las B y la E. Examinemos, pues, cada una de estas vitaminas y cómo pueden ayudarle durante el embarazo.

Vitamina A: es esencial para la reproducción humana. Afortunadamente las deficiencias en vitamina A en los países occidentales son poco frecuentes. Lo que hoy en día sí representa un motivo de preocupación es el uso excesivo de esta vitamina antes de la concepción y durante las primeras etapas del embarazo. (Esto se refiere sólo a las formas de vitamina A tipo retinol, que generalmente se obtienen de aceites procedentes del pescado. La forma tipo beta-caroteno, de origen vegetal, se cree que es segura.)

La cantidad diaria de vitamina

A recomendada para una mujer en edad reproductora es de 2.700 IU. La dosis máxima es de 5.000 IU.

El embarazo no modifica estas recomendaciones, bien esté el la 1ª como en la 30ª semana de embarazo. Probablemente usted obtendrá toda la vitamina A que necesita de los alimentos, por lo que no debería tomar ningún suplemento adicional de esta vitamina durante el embarazo

Vitamina B: las formas que son importantes durante el embarazo son las vitaminas B6, Bg (ácido fólico) y B12. Estas vitaminas influyen sobre el desarrollo del sistema nervioso del feto y sobre la formación de las células sanguíneas. Si no ingiere suficiente vitamina B12 durante el embarazo, podría desarrollar una anemia. Entre los alimentos ricos en vitamina B se incluyen la leche, los huevos, el tempeh, los plátanos, las patatas, la col, el aguacate y el arroz integral.

Vitamina E: ésta es una vitamina importante durante el embarazo porque ayuda a metabolizar las grasas y a fabricar los músculos y los glóbulos rojos. Generalmente la gente que come carne incorpora una cantidad suficiente de esta vitamina a través de la dieta, pero los vegetarianos y las mujeres embarazadas que no toleran la carne lo tienen algo más difícil. Entre los alimentos ricos en vitamina E se incluyen el aceite de oliva, el germen de trigo, las espinacas y la fruta deshidratada. Tal vez le interese hablar con su médico para saber si colma el 100% de la CDR (Cantidad Diaria Recomendada) de vitamina E.

Sea precavida con cualquier sustancia que consuma durante el embarazo. Si tiene alguna duda, consulte a su médico.

Consejos sobre la alimentación: las infusiones

Muchas mujeres preguntan si es seguro tomar infusiones durante el embarazo, pues han oído que algunas infusiones son beneficiosas para el embarazo. Muchas infusiones son seguras durante el embarazo, pero otras no lo son. Entre las infusiones que se pueden tomar sin problemas durante el embarazo se incluyen la manzanilla, el diente de león, la raíz de jengibre, las hojas de ortiga, la hierba buena (o menta piperina) y la frambuesa. En el próximo recuadro se exponen sus propiedades.

Durante el embarazo no debería tomar algunas infusiones, pues los estudios indican que pueden ser perjudiciales. Entre las infusiones que se han de evitar se incluyen: el caulófilo, la raíz de culebra negra o cimicifuga, las hojas de poleo, la miel en rama, la cúrcuma canadiense, la matricaria, la zaragotana, la artemisa, la consuelda, la uña de caballo, el enebro, la ruda, el tanaceto, la corteza de algodonero, grandes cantidades de salvia, el sen, la cáscara sagrada, el arraclán, el helecho, el olmo norteamericano y squawvine.

Las infusiones y sus efectos beneficiosos:

  • Diente de león: disminuye la hinchazón y mitiga las molestias estomacales
  • Frambuesa: reduce las náuseas y favorece el equilibrio hormonal
  • Hierbabuena: reduce el meteorismo y las molestias estomacales
  • Hojas de ortiga:  rica en hierro, calcio y otras vitaminas y minerales
  • Manzanilla: favorece la digestión
  • Raíz de jengibre: reduce las náuseas y la congestión nasal

Semana 29 de Embarazo

Datos destacados

Edad del Feto: 26 semanas

Tamaño del bebé: llegando a las 29 Semanas de Embarazo, cuando la estatura total de su bebé se encuentra en torno a los 37 cm (26 centímetros desde el vértex hasta la rabadilla). Su peso aprox. se encuentra en 1,25 Kilogramos.

Tamaño de la madre: en estas 29 Semanas de Embarazo, debería haber engordado entre 8,55 y 11,25 kg en total. Si asistió a la última visita prenatal hace cuatro semanas, en torno a la Semana 25, probablemente la distancia que separaba la parte superior de su útero de la sínfisis púbica rondaba los 25 cm. Su útero ha crecido 4 cm en cuatro semanas. La parte superior de su útero se encuentra entre 7,6 y 10,2 cm por encima del ombligo, a unos 29 cm de la sínfisis púbica.

Situación de desarrollo del bebé llegadas las 29 semanas de embarazo: aunque se faciliten medidas promedio para que usted pueda hacerse una idea del tamaño que debe tener su bebé en cada momento, sólo son promedios; los bebés presentan una gran variabilidad en peso y tamaño. Se han identificado una serie de factores interesantes relacionados con el peso natal:

  • Los niños pesan más que las niñas.
  • El peso natal aumenta con la cantidad de embarazos o de bebés que se hayan tenido.

Las alergias durante el embarazo

A veces las alergias empeoran un poco durante el embarazo. Para mitigar este problema, beba abundante líquido. Si usted toma regularmente algún medicamento para combatir la alergia, no dé por sentado que puede tomarlo sin problemas durante el embarazo. Consulte a su médico.

Este consejo también es aplicable a los sprays nasales. Algunos fármacos que se toman para combatir las alergias están contraindicados durante el embarazo. Muchos de estos medicamentos contienen combinaciones de varios fármacos distintos, incluyendo la aspirina, que no se debe tomar durante el embarazo.

Crecimiento de partes del cuerpo

Aparte de su útero, están cambiando y creciendo otras partes de su cuerpo. Es posible que tenga las piernas y los pies hinchados, sobre todo al final del día. Si pasa mucho tiempo de pie, probablemente encontrará un gran alivio descansando, sentándose o estirándose un rato durante el día.

Coágulos de sangre en las piernas

Una complicación bastante grave del embarazo son los coágulos de sangre en las piernas o la zona inguinal. Los síntomas de este problema son la hinchazón de las piernas, que va acompañada de dolor y enrojecimiento o sensación de calor en la zona afectada.

Este problema recibe varios nombres distintos, entre ellos: trombosis venoso, enfermedad tromboembólica, tromboflebitis y trombosis venoso profunda de la pantorrilla.

Este problema no se da solamente durante el embarazo, pero sí ocurre que el embarazo incrementa las probabilidades de que se produzca. Esto se debe al enlentecimiento del riego sanguíneo en las piernas a causa de la presión ejercida por el útero y a los cambios que se producen en la sangre y en los mecanismos de coagulación. La causa más probable de los coágulos de sangre que se forman en las piernas durante el embarazo es la disminución de la irrigación sanguínea, también denominada estasis, en esta parte del cuerpo.

Si ha tenido previamente un coágulo de sangre en las piernas o en alguna otra parte del cuerpo, coménteselo a su médico al principio del embarazo.

Trombosis venosa profunda

La trombosis venoso proiurida y la trombosis venoso superficial son dos trastornos diferentes. Tener un coágulo de sangre en las venas superficiales de la pierna no es tan grave. La trombosis venosa suele afectar a las venas que están cerca de la superficie dérmica, que generalmente se notan palpando la piel. Este tipo de coágulos se tratan con analgésicos suaves como el paracetamol, poniendo las piernas en alto, protegiendo las piernas mediante vendajes compresivos o medias elásticas, y ocasionalmente con calor. Si el trastorno no mejora en poco tiempo, se deberá considerar la posibilidad de una trombosis venosa profunda.

Síntomas de la trombosis venosa profunda

La trombosis venosa profunda es un trastorno más grave que requiere procedimientos diagnósticos y tratamiento. Los síntomas de trombosis venosa profunda de la pantorrilla son muy variables, dependiendo de la ubicación del coágulo y de su gravedad. Este trastorno puede aparecer de forma repentina, cursando con inflamación y dolor intenso en la pierna y el muslo.

Cuando se presenta este trastorno, ocasionalmente la pierna parece pálida y fría, pero en general una parte de ella está dolorida, caliente e inflamada. A menudo, la piel que cubre el área afectada se enrojece, y a veces presenta incluso vetas rojas.

Apretar la pantorrilla o la pierna puede resultar muy doloroso, y la pierna también suele doler al andar. Una forma de saber si usted tiene trombosis venosa profunda es estirándose y flexionando los dedos de los pies en la dirección de las rodillas. El hecho de que le moleste la parte posterior de la pantorrilla es un síntoma positivo de este trastorno (signo de Homans). (Se puede experimentar el mismo tipo de dolor cuando se tiene un tirón muscular o un hematoma.) Si presenta este síntoma, consulte a su médico.

Pruebas diagnósticas

Las pruebas diagnósticas que se practican para diagnosticar este trastorno suelen diferir entre las personas embarazadas y las no embarazadas. A las personas que no están embarazadas, se les suele hacer una radiografía después de inyectarles un contraste para visualizar la ubicación del coágulo. Esta prueba no se suele practicar durante el embarazo para evitar exponer al feto a la radiación y al contraste. Durante el embarazo, este problema se suele diagnosticar mediante ecografías especiales. No todos los centros médicos disponen de este tipo de pruebas.

Tratamientos y recuperación

El tratamiento de la trombosis venosa profunda suele consistir en la hospitalización y la administración de heparina. La heparina (un diluyente de la sangre) se administra por vía intravenosa; no se puede tomar en forma de comprimidos. Es segura durante el embarazo, desde la primera hasta el 29º semana de embarazo y no le llega al feto en ningún momento. Es posible que si una mujer recibe un tratamiento a base de heparina durante el embarazo tenga que tomar más calcio. Mientras se le administre heparina, deberá guardar cama. Probablemente le mantendrán las piernas en alto, le aplicarán calor y le recetarán un analgésico suave.

La recuperación, incluyendo el período de hospitalización, suele durar de 7 a 10 días. Después, la mujer tendrá que seguir tomando heparina hasta el momento del parto, y más adelante deberá tomar un diluyente de la sangre durante un período de tiempo variable de hasta varias semanas, dependiendo de la gravedad del caso. Si una mujer tiene un coágulo de sangre en las piernas en un embarazo, probablemente necesitará tomar heparina en los embarazos posteriores. En estos casos, la heparina se puede administrar mediante un catéter permanente o mediante inyecciones diarias que se puede autoadministrar ella misma bajo control médico.

La warfarina

Otro fármaco utilizado para tratar la trombosis venosa profunda es la warfarina, que se administra por vía oral. Este fármaco no se puede tomar durante el embarazo porque atraviesa la placenta y puede ser perjudicial para el bebé. La warfarina se suele administrar a las mujeres después del parto para impedir que se formen coágulos. Se puede tomar durante varias semanas o varios meses, dependiendo de la gravedad del caso.

Informe siempre a su médico

Si usted ha tenido algún coágulo de sangre en el pasado por cualquier motivo, relacionado o no con el embarazo, no espere a las 29 semanas de embarazo para informarle. Debe decírselo lo antes posible. En la primera visita prenatal debería informarle sobre cualquier problema de este tipo que haya tenido. El mayor riesgo de la trombosis venosa profunda es el embolismo pulmonar, en el cual se desprende un fragmento del coágulo y se desplaza hasta los pulmones. Es un problema bastante raro durante el embarazo y ocurre solamente en 1 de cada 3.000 – 7.000 partos. Aunque es una complicación grave, generalmente se puede evitar con el tratamiento adecuado.

Semana 28 de Embarazo

Datos destacados

Edad del Feto: 26 semanas

Tamaño del bebé: en esta 28 semana de embarazo, su estatura total se encuentra en torno a los 35 cm (25 centímetros desde el vértex hasta la rabadilla). Su peso aprox. se encuentra entre 1 y 1,1 Kilogramos.

Tamaño de la madre: Notará cómo se mueve el bebé (las famosas “patadas”) es uno de los mayores placeres de estar embarazada.

Situación de desarrollo del bebé: además del peso y la longitud de vértex a rabadilla, a partir de ahora mencionaremos también la estatura total o longitud de vértex a talón del bebé. Así podrá hacerse una idea todavía mejor del tamaño de su bebé durante la última parte del embarazo.

Caídas y lesiones

Las caídas son la causa más frecuente de las lesiones menores durante el embarazo, sobretodo llegando a la semana 28. Afortunadamente, la mayoría de caídas no suelen provocar lesiones graves a la madre ni al bebé. El útero está bien protegido en el abdomen dentro de los huesos de la pelvis. También hay que tener en cuenta que el bebé está protegido por la amortiguación que le proporciona el líquido amniótico. El útero y la pared abdominal de la madre también ofrecen cierta protección.

Ante una caída

Si usted se cae, contacte con su médico; tal vez quiera examinarla. Probablemente usted se tranquilizará si le exploran y controlan la frecuencia cardíaca del bebé. Notar cómo se mueve el bebé después de una caída también suele ser muy tranquilizador.

Las lesiones leves en el abdomen se tratan de la forma habitual, es decir, exactamente igual que cuando no se está embarazada. De todos modos, siempre que sea posible, deberán evitarse las radiografías. Después de algunas caídas,resulta conveniente efectuar una ecografía. Esto es algo que depende de cada caso, en función de la gravedad de los síntomas y también de la lesión. Su médico ya se lo indicará.

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Algunos síntomas pueden alertarle sobre la existencia de un problema después de una caída:

  • Sangrado vaginal
  • Pérdida de un chorro de líquido por la vagina, indicativo de que se ha producido una rotura de membranas
  • Dolor abdominal fuerte

El desprendimiento de placenta (tratado en la Semana 33) es una de las consecuencias más graves de una caída o lesión. En estos casos, la placenta se separa prematuramente del útero. Otras lesiones importantes son las fracturas que requieren inmovilización.

Haga todo lo posible por evitar las caídas

Recuerde que su equilibrio y su movilidad irán cambiando conforme vaya engordando durante el embarazo. En la 28 semana de embarazo ya debería notar falta de movilidad. En invierno, tenga cuidado con los pasos de peatones y los vados, pues podrían estar húmedos o helados. Muchas mujeres embarazadas se caen al bajar escaleras. Utilice siempre la barandilla.

A medida que vaya engordando, baje el ritmo; no podrá andar tan deprisa como antes. Teniendo en cuenta que ha cambiado su centro de gravedad y que es posible que tenga vértigos o mareos, es importante que vaya con mucho cuidado para evitar posibles caídas.

El tratamiento de las fracturas

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A veces las caídas o accidentes pueden ocasionar fracturas, algunas de las cuales pueden requerir radiografías y cirugía. El tratamiento de una fractura no se puede posponer hasta después del parto; el problema se debe solucionar inmediatamente. Si se encuentra en este tipo de situación, contacte con su ginecólogo antes de que le apliquen cualquier tipo de tratamiento.

Si tienen que hacerle alguna radiografía, deberían protegerle la pelvis y el abdomen. En el caso de que esto no fuera posible, los médicos deberían sopesar la necesidad de hacerle la radiografía con los riesgos que implica para el bebé.

En una fractura simple que requiera reducción o recolocación del hueso fracturado, puede ser necesario administrar anestesia o analgésicos. A ser posible, siempre es mejor, tanto para usted como para el bebé, evitar la anestesia general. En el caso de que tenga que tomar analgésicos, intente reducir su uso al mínimo.

Si el tratamiento de una fractura requiere la administración de anestesia general, se debería monitorizar detenidamente al bebé. Lo más probable es que la madre no tenga elección. El cirujano y el ginecólogo trabajarán conjuntamente para que tanto ella como el bebé reciban el mejor trato posible.

Lo que oye su bebé

¿Un bebé puede oír algo cuando todavía está dentro del útero?

Diversos estudios indican que los sonidos pueden llegar hasta el líquido amniótico y alcanzar las orejas del bebé en proceso de desarrollo.

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Si usted trabaja en un lugar muy ruidoso, tal vez le interese solicitar que le cambien a una zona más tranquila durante el embarazo. Los datos recopilados en varios estudios sugieren que los ruidos fuertes de carácter crónico y los ruidos puntuales muy fuertes pueden provocar lesiones auditivas en el feto.

No pasa nada con exponer al bebé a sonidos fuertes, como un concierto, de vez en cuando. Pero estar expuesta repetidamente a un ruido de tal intensidad que se vea obligada a gritar para que la oigan, podría ser perjudicial para el bebé que lleva en su vientre.

Semana 27 de Embarazo

Datos destacados

Edad del Feto: 25 semanas

Tamaño del bebé: su bebé pesa poco menos de un kilo (unos 910 g), y su longitud de vértex a rabadilla es de unos 23 cm.

Tamaño de la madre: llegadas las 27 semanas de embarazo la parte superior de su útero se encuentra unos 6-7 cm por encima del ombligo, a casi 27 cm de la sínfisis púbica. Durante la segunda mitad del embarazo, su útero se dilatará aproximadamente 1 cm por semana. Si usted ha seguido una dieta nutritiva y equilibrada, probablemente habrá ganado en total entre 7,2 y 9,9 kg.

Situación de desarrollo del bebé: la llegada de la 27ª semana de embarazo marca el principio del tercer trimestre. Ya habrá escuchado el latido del corazón del bebé en varias visitas de control prenatal. Oír cómo late el corazón del bebé le tranquilizará.

Cuando se encuentre mal

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Es posible que durante el embarazo tenga diarrea o contraiga alguna infección vírica, como, por ejemplo, una gripe. Estas enfermedades pueden despertarle dudas y preocupaciones, del tipo de:

  • ¿Qué puedo hacer si me encuentro mal?
  • ¿Qué medicamentos o tratamientos son aceptables?
  • Si me encuentro mal, ¿puedo seguir tomando el complejo vitamínico prenatal?
  • Si me encuentro mal y no puedo seguir la dieta habitual, ¿qué debería hacer?

Si se pone enferma durante el embarazo, no dude en llamar al médico para pedirle consejo sobre el plan de actuación. Él debería aconsejarle sobre los medicamentos que puede tomar. Aunque se trate de un simple catarro o una gripe, su médico debería saber cuándo está enferma, pues, si tuviera que tomar alguna medida adicional, él se lo indicaría.

¿Hay algo más que pueda hacer para encontrarse mejor? Sí, lo hay. Si usted tiene diarrea o una infección vírica, aumente el consumo de líquidos. Beba mucha agua, zumos de frutas y otros líquidos, como el caldo. Es posible que el hecho de seguir una dieta blanda (sin sólidos) le ayude a encontrarse mejor.

Abandonar su dieta habitual durante unos pocos días no le hará ningún daño a usted ni al bebé, pero tendrá que seguir bebiendo mucho líquido. Es posible que no tolere los sólidos y/o que le provoquen diarrea o algo peor. Los productos lácteos también suelen empeorar las diarreas. Si tiene diarrea durante más de 24 horas seguidas, llame a su médico, y pregúntele qué medicamentos para combatir la diarrea puede tomar durante el embarazo. No tome ningún medicamento sir: antes consultar al médico. Generalmente, las enfermedades de origen vírico que cursan con diarrea no duran más de unos pocos días. Tal vez tenga que quedarse en casa o guardar cama hasta que se encuentre mejor.

Señales de alarma durante el embarazo

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Llegando a las 27 semanas de embarazo, a muchas mujeres les preocupa la posibilidad de que les suceda algo importante o grave durante el embarazo sin que ellas se den cuenta de la gravedad del asunto. La mayoría de las mujeres tienen pocos problemas o ninguno en absoluto durante el embarazo.

Si a usted le preocupa este tipo de cuestiones, lea la siguiente lista sobre los principales síntomas de alarma durante el embarazo. Llame a su médico si presenta cualquiera de ellos:

  • Pérdida de sangre por la vagina
  • Cara o dedos muy hinchados
  • Dolor abdominal intenso
  • Pérdida de líquido por la vagina, generalmente un chorro, pero a veces en forma de goteo o humedad continua
  • Cambio importante en los movimientos del bebé o ausencia de movimiento
  • Fiebre alta (más de 38,7° C) o escalofríos
  • Vómitos intensos o incapacidad para retener los alimentos o líquidos ingeridos
  • Visión borrosa
  • Micciones dolorosas
  • Dolor de cabeza persistente o muy fuerte
  • Un accidente, como una caída o un accidente de tráfico, que le haga temer por la salud del bebé.

Una forma de conocer a su médico es pedirle su opinión sobre lo que a usted le preocupa. Cuando hable con él, no le dé vergüenza hacerle ninguna pregunta. Cuanto más sencillo de solucionar sea el problema que le plantee, más probabilidades habrá de que se lo resuelva. Si el problema es complejo, es posible que su médico derive su caso a un perinatólogo, un obstetra especializado en embarazos de alto riesgo.

Si tiene que consultar a un perinatólogo, es posible que tenga que dar a luz en un hospital distinto al que tenía programado. Esto se debe a que no todos los hospitales tienen las mismas prestaciones y servicios, y no todos disponen de pruebas especializadas para los recién nacidos.

En caso de Apendicitis

La apendicitis se puede dar en cualquier momento, incluso durante el embarazo. El embarazo puede dificultar el diagnóstico de este trastorno, ya que algunos de sus síntomas, como las náuseas y los vómitos, coinciden con los de un embarazo normal. El diagnóstico también se complica porque, cuando el útero aumenta de volumen, el apéndice se desplaza hacia arriba y hacia fuera, por lo que el dolor se localiza en un lugar distinto del habitual.

El tratamiento de la apendicitis aguda es la cirugía inmediata. Se trata de una intervención quirúrgica que implica practicar una escisión de entre 7,5 y 10 cm en el abdomen, y requiere varios días de hospitalización. En algunos casos, se opera mediante laparoscopia, que permite practicar incisiones menores. No obstante, la laparoscopia resulta más difícil de realizar durante el embarazo debido al mayor tamaño del útero.

Cuando un apéndice infectado se perfora, pueden surgir complicaciones graves. La mayoría de los médicos coinciden en que es mejor extirpar un apéndice “normal” que arriesgarse a que el paciente contraiga una infección en la cavidad abdominal, en el caso de que el apéndice llegara a perforarse. En los casos de apendicitis aguda, se administran antibióticos, muchos de los cuales son seguros durante el embarazo.

Un consejo sobre la alimentación

¿Hacer régimen durante el embarazo?

No debe someterse a un régimen de adelgazamiento durante el embarazo. Durante esta etapa, usted debería ganar peso; si no lo hace, pude ser perjudicial para el bebé. Si usted empieza el embarazo con un peso normal, lo esperable es que gane entre 11 y 16 kg durante el embarazo. Además, su aumento de peso permitirá que su médico se haga una idea sobre su bienestar y el bienestar del bebé. El embarazo no es un buen momento para experimentar con varias dietas y regímenes ni para restringir el consumo de calorías. De todos modos, eso no significa que pueda comer todo lo que le apetezca cuando le apetezca. Practicar ejercicio y seguir un plan dietético nutritivo y equilibrado, excluyendo la “comida basura”, le ayudarán a controlar el peso. Sea sensata a la hora de elegir los alimentos. Es cierto que ahora está comiendo para dos, pero debe hacerlo con sentido común.

Semana 26 de Embarazo

Datos destacados

Edad del Feto: 24 semanas

Tamaño del bebé: mide unos 35 cm. y pesa poco menos de un kilogramo. Unos 920 gr.

Tamaño de la madre: al dilatarse, el útero llena toda la pelvis, y la piel y los músculos abdominales se estiran. El picor abdominal es una consecuencia bastante natural de este proceso. No hay ningún problema en utilizar cremas o lociones para mitigar los picores. Intente no rascarse ni irritarse la piel, podría empeorar las cosas.

Situación de desarrollo del bebé: en esta 26 semana de embarazo, un bebé pesa menos de 1 kg y es sumamente pequeño. Los bebés que nacen tan pronto tienen pocas probabilidades de sobrevivir. Probablemente pasará varios meses ingresado en el hospital, con el riesgo de contraer infecciones y de tener otras complicaciones posibles.

La función hepática

Nos encontramos en la 26 semana de embarazo y creemos que es conveniente que se informe de la función hepática en bebés y adultos. Los sistemas de órganos del bebé se están especializando en funciones concretas. Centrémonos en el hígado. La función del hígado fetal difiere de la del hígado adulto.

Las enzimas (sustancias químicas) que se fabrican en el hígado de un adulto son importantes en distintas funciones corporales. En el feto también están presentes esas enzimas, pero a niveles más bajos que después del parto.

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Una función importante del hígado es la descomposición y eliminación de la bilirrubina. La bilirrubina se produce a partir de la rotura de los glóbulos rojos. La vida media de un glóbulo rojo fetal es más corta que la del glóbulo rojo de un adulto. Por este motivo, un feto produce más bilirrubina que un adulto.

El hígado fetal tiene una capacidad limitada para descomponer la bilirrubina, eliminándola del torrente sanguíneo. La bilirrubina pasa de la sangre fetal a la sangre de la mádre a través de la placenta. El hígado de la futura madre se encarga de eliminar la bilirrubina fetal. Si un bebé nace prematuramente, es posible que tenga problemas para procesar la bilirrubina porque su hígado es demasiado inmaduro para eliminar esta sustancia del torrente sanguíneo.

Un recién nacido con un nivel elevado de bilirrubina puede presentar ictericia. Los bebés con ictericia tienen los ojos y la piel de color amarillento. La ictericia se suele tratar con fototerapia. Esta técnica utiliza la luz para que penetre en la piel del bebé y destruya la bilirrubina.

La ictericia del recién nacido se desencadena cuando el sistema del bebé tiene que tomar el relevo de la metabolización de la bilirrubina, función que antes asumía la madre, y el hígado del bebé no da abasto. Por este motivo, la ictericia suele aparecer en bebés inmaduros cuyo hígado no está preparado para asumir esa función.

Un consejo sobre la alimentación

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Las proteínas le aportan aminoácidos, que son fundamentales para el crecimiento y la reparación de los tejidos del embrión/feto, la placenta, el útero y las mamas. El embarazo incrementa los requerimientos de proteínas. Intente ingerir 50 g diarios de proteínas durante el primer trimestre, y 60 durante el segundo y tercer trimestres. De todos modos, las proteínas deberían representar solamente un 15% del aporte total de calorías. Hay muchas fuentes de proteínas que son ricas en grasas. Si usted necesita controlar el consumo de calorías, elija alimentos proteicos de bajo contenido en grasas como la volatería, el pescado, la carne roja, los huevos, las judías, los frutos secos y los guisantes.

Los bloques del cerebro

La colina y el ácido docosahexaenoico (ADE) ayudan a construir Ias células cerebrales del bebé durante el desarrollo fetal y después del parto, si mama del pecho materno. La colina se encuentra en la leche, los huevos, los cacahuetes, el pan laborado con harina integral y la ternera. El ADE se encuentra en el pescado, la yema de huevo, la volatería, la carne, el aceite de canola, las nueces y el germen de trigo. Si usted ingiere estos alimentos durante el embarazo y la lactancia, ayudará a su hijo a obtener esos suplementos tan importantes.

Semana 25 de Embarazo

Datos destacados

Edad del Feto: 23 semanas

Tamaño del bebé: mide unos 22 cm. y pesa aproximadamente 700 g.

Tamaño de la madre: en esta 25 semana de embarazo, su útero ya ha crecido bastante. Cuando se mira de perfil, resulta evidente que está engordando.

La distancia que separa la sínfisis púbica y la parte alta superior de su útero se aproxima a los 25 cm. Si asistió a la última visita prenatal cuando estaba de 20 o 21 semanas, probablemente su útero habrá crecido unos 4 cm. A estas alturas, tiene el tamaño de una pelota de fútbol.

La parte superior de su útero se encuentra a mitad de camino entre el ombligo y la parte inferior del esternón. (El esternón es el hueso que está situado entre las mamas, donde se unen las costillas.)

Situación de desarrollo del bebé: ya estamos en la 25 semana de embarazo y su bebé se ha desarrollado muchísimo. Por muy increíble que pueda parecer, si su bebé naciera ahora mismo, tendría alguna probabilidad de sobrevivir. Algunos de los avances médicos más importantes han tenido lugar en el ámbito.

Cómo se encuentra la mamá

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EN esta 25 semana de embarazo, sus amigos y conocidos empezarán a hacerle comentarios sobre el tamaño de su vientre. Tal vez ledigan que debe de estar esperando gemelos por lo mucho que ha engordado, o que tiene poca tripa para lo adelantada que está. Si este tipo de comentarios le preocupan, hable con su médico.

A partir de ahora, el médico medirá cuánto le ha crecido el útero en cada visita prenatal, a fin de valorar los cambios que se están produciendo en su peso y en el tamaño de su útero. Debe tener en cuenta que distintas mujeres y distintos bebés tienen tamaños diferentes y crecen a ritmos diferentes. Lo que es importante es que usted vaya ganando peso de forma continua.

Conforme el bebé vaya creciendo, su placenta también crecerá, y lo mismo ocurrirá con la cantidad de líquido amniótico.

Aparición de Azúcar en la orina

Es bastante habitual que una mujer embarazada que no sea diabética tenga una cantidad excesiva de azúcar en la orina, lo que recibe el nombre de glucosuria. Esto se debe a los cambios que se producen en los niveles de azúcar y a cómo se metaboliza esta sustancia en los riñones. Si su orina contiene demasiado azúcar, perderá esta sustancia a través de la orina. Es algo bastante frecuente durante el embarazo: sobre todo durante el segundo y tercer trimestres.

Muchos médicos analizan si sus pacientes han desarrollado una diabetes en torno al final del segundo trimestre de embarazo. Este análisis es particularmente importante si la mujer presenta antecedentes familiares de diabetes. Las pruebas que se utilizan para diagnosticar la diabetes son la determinación de la glucemia basal y la prueba de Q’Sullivan (también conocida como prueba de la tolerancia a la glucosa).

Para determinarle la glucemia basal, le pedirán que cene la noche anterior y, a la mañana siguiente, le extraerán sangre en ayunas. La obtención de un resultado normal indica que la diabetes es muy poco probable. La obtención de un resultado anormal indica que el nivel de azúcar en sangre es demasiado elevado, lo que se debería estudiar en mayor detalle.

Un análisis detallado implica aplicar la prueba Q’Sullivan. Le pedirán que no cene nada la noche anterior a la aplicación de la prueba. A la mañana siguiente le pedirán que se beba una solución que contiene una cantidad conocida de azúcar. Parece un refresco, pero no sabe tan bien.

Antes de que se beba la solución, le volverán a determinar la glucemia basal. Una vez que se la haya bebido, le irán extrayendo sangre a unos intervalos de tiempo predeterminados; generalmente al cabo de media hora, una hora y dos horas, y a veces incluso al cabo de 3 horas. Esto permitirá saber cómo metaboliza el azúcar su organismo. Si usted necesita tratamiento, su médico diseñará un plan de actuación.

Consejos sobre la alimentación

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Durante el embarazo, necesita beber abundante líquido. Los fluidos ayudan al cuerpo a procesar los nutrientes, a fabricar nuevas células, a mantener el volumen de sangre y a regular la temperatura corporal. Es posible que durante el embarazo se encuentre mejor bebiendo más agua de la que solía beber antes de quedarse embarazada. Los estudios indican que, por cada 15 calorías que quema el organismo, necesita una cucharada sopera llena de agua. Si quemamos 2.000 calorías diarias, deberíamos beber 2,3 litros de agua cada día. Durante el embarazo, al aumentar los requerimientos calóricos, también aumentan las necesidades de beber agua. Beber de 6 a 8 vasos al día es una buena meta. Para consumir un mínimo de 2,3 litros diarios de líquido, puede ir dando sorbos a un vaso de agua o algún otro líquido a lo largo de todo el día. Si bebe más durante la primera mitad del día, probablemente se ahorrará las visitas nocturnas al lavabo.

Algunas mujeres no saben si pueden beber otros líquidos aparte del agua. El agua es la mejor bebida de todas; pero también hay otras bebidas que le pueden ayudar a colmar sus necesidades. Puede tomar leche, zumos vegetales y de frutas y algunas infusiones. Comiendo verduras y frutas, productos lácteos, carne y cereales también aumentará el aporte de líquidos. Evite el té, el café y las bebidas que contengan cola; suelen contener sodio y cafeína, que, al tener un efecto diurético, incrementan los requerimientos de agua.

Algunos de los problemas que tienen las mujeres durante el embarazo, se podrían mitigar simplemente bebiendo más agua. El dolor de cabeza, los espasmos uterinos y las infecciones de vejiga mejoran con el consumo de grandes cantidades de agua.

Compruebe el aspecto que tiene su orina para saber si está bebiendo suficiente. Si su orina es de un color amarillo fuerte, significa que debe incrementar el aporte de líquidos. No espere a tener sed para beber. En el momento en que notamos que tenemos sed ya hemos perdido el 1 % de nuestros fluidos corporales.

Semana 24 de Embarazo

Datos destacados

Edad del Feto: 22 semanas

Tamaño del bebé: mide unos 21 cm. y pesa aproximadamente 540 g.

Tamaño de la madre: en esta 24 semana de embarazo su útero se encuentra entre 3,8 y 5,1 cm por encima del ombligo o a unos 24 cm de la sínfisis púbica.

Situación de desarrollo del bebé: Aunque pesa más de medio kilo, sigue siendo muy pequeño. Su cuerpo empieza a engordar y tiene un aspecto más relleno.

Cambios en la piel

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Su piel experimentará algunos cambios durante el embarazo. A muchas mujeres la piel de la línea media del abdomen se les oscurece notablemente, adquiriendo un matiz marrón negruzco. Esta línea vertical se denomina linia nigra.

Ocasionalmente aparecen unas manchas irregulares en el cuello y la cara conocidas como cloasma o mascarilla del embarazo. Estas manchas desaparecen o se aclaran después del parto. Los anticonceptivos orales a veces producen el mismo tipo de manchas.

Las arañas vasculares (denominadas telangiectasias o angiomas) son pequeñas protuberancias de la piel con ramificaciones laterales. Se da aproximadamente en el 65% de las mujeres. Otra alteración similar es el enrojecimiento de las palmas de las manos, lo que se conoce como eritema palmar. Afecta al 65% de las mujeres.

Las arañas vasculares y el eritema palmar se suelen dar conjuntamente y son de carácter temporal, desapareciendo al poco tiempo del parto. Todos estos cambios dérmicos obedecen probablemente a los niveles elevados de estrógenos propios del embarazo.

Estrías

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Las estrías, conocidas médicamente como striae distensae, aparecen frecuentemente durante el embarazo, aunque en grado variable. Pueden aparecer al principio del embarazo o más adelante, a menudo en el abdomen, las mamas, las caderas y/o las nalgas.

Después del embarazo es posible que adquieran un color similar al del resto del cuerpo, pero no desaparecerán por completo.

Muchas mujeres preguntan qué es lo que pueden hacer para combatir las estrías del embarazo. Algunos tratamientos modernos parecen ser de gran ayuda. Varios productos que contienen ácido glicólico han demostrado ser muy eficaces. Estos productos se venden con receta médica. Puede pedirle a su dermatólogo que se los recete.  El tratamiento más eficaz para eliminar las estrías es el láser, que es muy caro y que se suele combinar con los productos farmacéuticos arriba mencionados. Todos estos tratamientos se deben aplicar después del embarazo. Si utiliza cremas o pomadas que contienen esteroides, como la hidrocortisona o también la desoximetasona, para reducir las estrías durante el embarazo, su organismo absorberá parte de los esteroides, y estas sustancias podrían lIegarle al bebé. No se le ocurra utilizar cremas o pomadas que contengan esteroides durante el embarazo.

Pecas y lunares

Puede que cambien de color o aumenten su tamaño. Las pecas son áreas reducidas de la piel más pigmentadas que el resto, que pueden aparecer durante el embarazo o bien aumentar de tamaño. Los lunares también pueden aparecer durante el embarazo o bien crecer u oscurecerse. Cuando un lunar experimenta algún cambio, debería examinarlo un especialista. Si usted percibe algún cambio, icoménteselo a su médico!

Tretinoína

La tretinoína, que no debe confundirse con el isotretinoino, es una sustancia que contienen muchas cremas o pomadas utilizadas para tratar el acné y los granitos faciales. Si usted está embarazada, deje de utilizar productos que contengan esta sustancia. No disponemos de suficientes datos para saber si es seguro utilizar esta sustancia durante el embarazo. Sabemos que cualquier fármaco, independientemente de que se tome por vía oral, se inhale, se inyecte o se utilice tópica mente, pasa al torrent sanguíneo. Y cualquier sustancia que entre en su torrente sanguíneo le puede llegar al bebé.

Picores

Casi el 20% de las mujeres embarazadas experimentan picores, generalmente en Ias últimas semanas de embarazo aunque pueden aparecer en cualquier momento. Es algo que puede ocurrir en cualquier embarazo y también en las mujeres que utilizan anticonceptivos orales. No representan ningún peligro para la mujer ni para el bebé.

El tratamiento de los picores consiste en la administración de antihistamínicos o de pomadas o lociones que contengan mentol o alcanfor. A menudo no se precisa tratamiento alguno.

Lesiones corporales durante el embarazo

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Entre el 6 y 7% de las mujeres embarazadas sufren algún tipo de traumatismo o lesión física. Los accidentes de circulación son los causantes del 66% de estas lesiones; las caídas y las agresiones representan el 34% restante. Más del 90% son de escasa importancia. Si usted sufre un traumatismo durante el embarazo, es posible que le atienda el personal de la sección de urgencias de un hospital, un cirujano especializado en traumatología, un cirujano general o el médico que la lleve durante el embarazo. La mayoría de expertos recomiendan mantener bajo observación durante varias horas a toda mujer embarazada que haya sufrido un accidente, por leve que parezca. En la mayoría de los casos, esto suele bastar para monitorizar el estado del feto. Cuando el accidente es grave, el período de observación se alarga más.

Parvovirus

El parvovirus B19 provoca una enfermedad asociada a un tipo específico de erupción cutánea. Se trata de una infección de carácter leve, moderadamente contagiosa, que se transmite a través del aire. Esta enfermedad se propaga con facilidad en los grupos, como en las clases de los colegios y guarderías. El aspecto de la erupción recuerda al enrojecimiento de la piel provocado por una bofetada.

El enrojecimiento desaparece y reaparece de forma recurrente, pudiendo durar entre 2 y 34 días. No existe ningún tratamiento para esta infección.

Este virus es importante durante el embarazo porque interfiere con el proceso de fabricación de glóbulos rojos en la mujer y en el feto. Si cree que ha estado expuesta al parvovirus durante el embarazo, contacte con su médico. Un simple análisis de sangre determinará si se ha contagiado. En caso afirmativo, el médico monitorizará el avance del embarazo para detectar posibles problemas fetales. Algunos de estos problemas pueden corregirse antes de que nazca el bebé.

Problemas nasales

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Algunas mujeres se quejan de que durante el embarazo la nariz se les tapa o les sangra más. Algunos investigadores creen que estos síntomas obedecen a los cambios circulatorios asociados a los cambios hormonales que se producen durante el embarazo. Esto puede determinar que las membranas mucosas de la nariz y las vías nasales se inflamen y sangren con más facilidad.

Los sprays nasales, sin consultárselo antes a su médico. Muchos de estos productos son combinaciones de fármacos que están contraindicados durante el embarazo.

Puede irle bien utilizar un humidificador, sobre todo en los meses de invierno, cuando es posible que la calefacción reseque demasiado el ambiente. Algunas mujeres encuentran alivio aumentando el consumo de líquidos y utilizando un lubricante suave, como la vaselina. No obstante, algunas mujeres tienen que esperar a que nazca el bebé para volver a respirar por la nariz con normalidad. Cómo repercute su comportamiento en el desarrollo del bebé.

Semana 23 de Embarazo

Datos destacados

Edad del Feto: 21 semanas

Tamaño del bebé: mide unos 20 cm. y pesa aproximadamente 450 g.

Tamaño de la madre: en esta 23 semana de embarazo la parte superior de su útero se encuentra aproximadamente a 3,75 cm por encima del ombligo o a unos 23 cm de la sínfisis púbica. Los cambios en su abdomen van progresando lentamente, pero, sin lugar a dudas, ahora tiene un aspecto redondeado. Debería haber ganado en total entre 5,5 y 6,8 kg.

Situación de desarrollo del bebé: su bebé sigue creciendo. Está empezando a engordar, pero todavía tiene la piel arrugada porque engordará mucho más. A estas alturas del embarazo, el lanugo se vuelve más oscuro en algunas ocasiones. El rostro y el cuerpo del bebé se parecen cada vez más a los de un recién nacido.

Cómo se encuentra la mamá

¿Ha notado un empeoramiento en sus cambios emocionales? ¿EN esta semana 23 de embarazo, sigue teniendo la lágrima fácil? ¿Se pregunta si alguna vez volverá a tener la sensación de que “controla” su vida emocional? No se preocupe. Estas emociones son muy frecuentes a estas alturas del embarazo. La mayoría de especialistas creen que están provocadas por los cambios hormonales que se producen a lo largo del embarazo.

Usted puede hacer muy poco para combatir los períodos de decaimiento. Si considera que su pareja y/u otras personas están sufriendo a causa de sus fluctuaciones emocionales, hable con ellos. Explíqueles que estas fluctuaciones son habituales durante el embarazo. Pídales que sean comprensivos. Después relájese e intente no darle demasiadas vueltas. Tener las emociones a flor de piel forma parte del hecho de estar embarazada.

Posibles molestias del embarazo: la Fibronectina Fetal

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A veces, algunas molestias propias del embarazo, como el dolor en la parte inferior del abdomen, el dolor sordo en la espalda, la presión pélvica, las contracciones uterinas asociadas o no a dolor, los espasmos y los cambios en el flujo vaginal se pueden confundir con un parto prematuro. Hasta hace poco no existía ningún método fiable para determinar si una mujer corría o no el riesgo de dar a luz a un bebé prematuro. Ahora disponemos de una prueba que permite evaluar ese riesgo.

La fibronectina fetal es una proteína que se encuentra en el saco amniótico y las membranas fetal es. De todos modos, después de la semana 22, esta proteína no suele estar presente hasta la semana 38.

Cuando se detecta la proteína mencionada en las secreciones vaginales y cervicales de una mujer embarazada más tarde de la semana 22, significa que existe un riesgo más elevado de parto prematuro. En caso de no encontrarse dicha proteína, las probabilidades de parto prematuro son bajas, y probablemente la mujer no dará a luz en las dos próximas semanas. La prueba se practica como si se tratara de una citología o frotis vaginal.

Estiramiento de los músculos abdominales

Conforme el bebé va creciendo, los músculos abdominales de la madre se van estirando y separando entre sí. Estos músculos están adheridos a la porción inferior de las costillas y bajan verticalmente hasta la pelvis. A veces se separan en la línea media durante el embarazo. Estos músculos se denominan músculos abdominales rectos; cuando se separan, esto recibe el nombre de diastasis recti. Usted notará más fácilmente la separación cuando se estire boca arriba y eleve la cabeza, tensando los abdominales. Verá una especie de protuberancia en el centro del abdomen. Hasta es posible que note los extremos de los músculos a ambos lados de la protuberancia. No se preocupe; esto no le hará ningún daño a usted ni al bebé.

Un consejo sobre la alimentación

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Algunas mujeres tienen antojos de determinados alimentos durante el embarazo. Esto se ha considerado durante mucho tiempo como un síntoma inespecífico de embarazo. Tener un antojo de determinado alimento puede ser bueno y malo. Si el alimento que se le antoja es nutritivo y saludable, tómelo con moderación. Pero no ingiera alimentos que no sean saludables: tenga cuidado con los alimentos ricos en grasas y azúcares o cargados de “calorías vacías”. Puede probarlos, pero no se exceda. Intente comerse una pieza de fruta o un trozo de queso, en vez de dejarse llevar por el antojo.

No acabamos de entender los motivos que subyacen al hecho de que las mujeres embarazadas tengan este tipo de antojos. Se cree que los cambios hormonales y emocionales que acompañan al embarazo contribuyen a esta situación.

En el polo opuesto a los antojos, se encuentran las aversiones alimentarias. Es posible que algunos alimentos que comía sin problemas antes de quedarse embarazada le sienten mal ahora. Es bastante habitual. De nuevo, se cree que los cambios hormonales están implicados en este proceso, por lo que puede repercutir sobre la reacción ante determinados alimentos.

Semana 22 de Embarazo

Datos destacados

Edad del Feto: 20 semanas

Tamaño del bebé: mide unos 19 cm aproximadamente y su peso de de unos 350 gr.

Tamaño de la madre: durante esta 22 semana de embarazo, su útero se encuentra aproximadamente a 2 cm por encima del ombligo o a unos 22 cm de la sínfisis púbica. Es posible que se sienta “cómodamente embarazada”. Su abdomen, aunque abultado, todavía no es demasiado grande, y no le molestará demasiado. Todavía podrá encorvarse hacia delante y sentarse cómodamente. Andar no debería suponerle ningún esfuerzo. Probablemente ya no tendrá el típico malestar matutino y se encontrará bastante bien.

Situación de desarrollo del bebé: su bebé sigue creciendo; su cuerpo se hace cada día mayor. Se ve que las cejas y las pestañas ya están formadas, y le han crecido uñas en los pies.

¿Le saldrán varices?

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A la mayoría de mujeres embarazadas les salen varices, en mayor o menor medida, durante el embarazo. Parece haber una predisposición genética a las varices que se suele acentuar con el embarazo, la edad y la presión provocada por el hecho de permanecer de pie mucho tiempo seguido.

Las varices son venas o vasos sanguíneos en los que se condensa la sangre. Suelen aparecer sobre todo en las piernas, pero también se pueden formar en la vulva. Los cambios en el riego sanguíneo y la presión ejercida por el útero determinan que las varices empeoren durante el embarazo, lo que provoca molestias.

Las siguientes medidas pueden ayudar a reducir la inflamación asociada a las varices:

  • Lleve medias elásticas médicas; hay de muchos tipos distintos. Pídale a su médico que le recomiende unas.
  • Lleve prendas que no le corten la circulación al nivel de la rodilla o de la ingle.
  • Permanezca de pie el menor tiempo posible. Estírese sobre un costado o ponga las piernas en alto siempre que pueda. Esto favorece el drenaje de las venas.
  • Lleve zapato plano.
  • No cruce las piernas; al hacerlo, se cortaría la circulación, lo que podría empeorar el problema.

En la mayoría de los casos, las varices se van haciendo más visibles y dolorosas conforme va avanzando el embarazo, y, con el aumento de peso (sobre todo si la mujer pasa mucho tiempo de pie), empeoran. Los síntomas son variables. En algunas mujeres el principal síntoma es una mancha difusa azul o morada en las piernas, que no molesta o molesta poco, salvo, quizá, al anochecer. A otras mujeres se les abultan las venas y tienen que poner las piernas en alto al final del día.

Después del parto, la inflamación de las venas debería remitir, aunque probablemente las varices no desaparecerán por completo. Hay varios métodos para tratar las varices, incluyendo el láser, las inyecciones y la cirugía. La opción quirúrgica se denomina stripping venoso. Es poco habitual operar a una mujer de varices durante el embarazo, pero se puede considerar después del parto.

El sistema digestivo

El sistema digestivo del bebé está funcionando de forma simplificada. Alrededor de la semana 11, el intestino delgado del bebé se empezará a contraer y a relajar, favoreciendo el avance de las sustancias contenidas en su interior. El intestino delgado es capaz de absorber el azúcar y transferirlo al resto del cuerpo.

Aproximadamente a partir de la 22 semana de embarazo, el nivel de desarrollo del sistema digestivo del feto le permitirá tragar líquido amniótico. Después de tragar este líquido, el feto absorberá gran parte del agua que contiene y transferirá las sustancias no absorbidas al intestino grueso.

La conducta de tragar

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Como acabamos de ver, el feto traga líquido amniótico antes de nacer. Observando las ecografías, usted podrá ver cómo traga líquido su bebé en las distintas etapas del embarazo. Se han visto a bebés tragando líquido amniótico con sólo 21 semanas de edad gestacional (edad fetal: 19 semanas).

¿Por qué tragan los bebés líquido amniótico cuando están dentro del vientre materno?

Los investigadores creen que es posible que el hecho de tragar líquido amniótico contribuya al desarrollo y crecimiento del sistema digestivo fetal.

Los estudios han permitido determinar la cantidad de líquido que traga el feto y que pasa por el sistema digestivo. Las pruebas indican que es posible que los bebés a término traguen cantidades importantes de líquido amniótico (hasta 500 mI) en un período de 24 horas. El líquido amniótico que traga el feto también contribuye, aunque en escasa medida, a satisfacer las necesidades calóricas del feto. Los investigadores creen que probablemente aporta nutrientes esenciales al bebé en proceso de desarrollo.

El meconio

Es posible que durante el embarazo oiga varias veces el término meconio y se pregunte qué significa. Se refiere a los detritus resultantes de digerir el líquido amniótico acumulados en el sistema digestivo del feto. El meconio es una sustancia de color negro verdoso que el bebé evacua varios días o semanas antes del parto, durante el parto o después del mismo.

Es posible que la evacuación de meconio en el líquido amniótico se asocie a estrés o sufrimiento fetal. La eliminación de meconio durante el parto puede ser un indicador de sufrimiento fetal.

Si un feto evacua meconio en el líquido amniótico antes del parto, podría tragarse parte de los productos de la evacuación. Si un bebé inhala meconio, podría desarrollar una neumonía o una neumonitis. Por este motivo, si se constata que el bebé está evacuando en el momento del parto, se intenta extraerle el meconio de la boca y de la garganta mediante un pequeño tubo de succión.

Un consejo sobre la alimentación

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El calcio es fundamental tanto para usted como para el bebé en proceso de desarrollo. Usted lo necesita para mantener sanos sus huesos; el bebé lo necesita para desarrollar unos huesos y dientes fuertes. Durante el embarazo, debería ingerir unos 1.200 mg de calcio cada día. Durante la última parte del embarazo, el cuerpo almacena el calcio para aprovecharlo durante la lactancia. Los productos lácteos son una buena fuente de calcio. También contienen vitamina D, que favorece la absorción del calcio. La leche, el queso, el yogur y los helados son alimentos que nos suelen venir a la cabeza en cuanto pensamos en el calcio, pero hay otras fuentes de calcio, como el brécol, la col china, las espinacas, el salmón, las sardinas, los garbanzos, las semillas de sésamo, las almendras, las judías secas cocidas, el tofu y la trucha. Además, algunos alimentos comercializados, como el zumo de naranja y algunos panes, están enriquecidos con calcio.

Hay otras formas de incrementar el aporte de calcio. Añada leche desnatada en polvo a recetas como las sopas, los purés y las cremas. Prepare batidos de frutas con fruta y leche; acabe la comida con un helado; hierva el arroz o la avena en leche desnatada.

Hay algunos alimentos, como la sal, el té, el café, las proteínas y el pan cenceño, que interfieren con la absorción de calcio. Si usted tiene que vigilar las calorías que ingiere, elija con sentido común las fuentes de calcio. Hay muchos alimentos ricos en calcio con un escaso contenido en grasas. Si su médico considera que usted debe tomar un suplemento de calcio, el carbonato de calcio, combinado con el magnesia (mineral que favorece la absorción del calcio), puede ser una buena elección. Evite los suplementos derivados de huesos de animales, conchas de ostras o dolomita, pues pueden contener plomo.